Lágrimas y llantos, cosas muy diferentes

Después de unas semanas sin actividad, buenas de nuevo! Vuelvo esta vez para escribir sobre el tema del llanto, y por consiguiente, también de su componente principal: la lágrima.

Como blog de óptica que es, vamos a tratar el tema de la lágrima desde un punto fisiológico y por otro lado trataremos el tema del llanto, desde un punto más psicológico, donde además, como novedad, me permitiré dar un poco mi opinión sobre el tema, de forma breve y dispersa, saliéndome así un poco de la línea habitual del blog, donde me limitaba a estudiar y escribir sobre un tema en concreto, sin demasiadas opiniones, incluso nulas en algunas entradas.

Pues bien, empezamos con la lágrima, definiéndola como un líquido indispensable que produce el ojo, en el llamado proceso de lagrimación, y cuya función es limpiar y lubricar nuestros ojos. Destacar que son segregadas por las glándulas lagrimales y que existe un sistema de drenaje para evacuar el exceso de lágrima, que se acumula en el saco lagrimal y de ahí pasa al conducto lagrimo-nasal que drenará al meato inferior de la fosa nasal, en la nariz. Por tanto ya sabemos que el ojo está comunicado con la nariz, explicando así el exceso de mocos que se produce cuando lloramos en abundancia.

 

sistema lagrimal

Sistema Lagrimal

 

Capas de la lágrima:

– Una externa, llamada capa lipídica debido a que está formada por grasas (lípidos). Dichas grasas provienen de las glándulas de Meibomio. Esta capa de grasa hace que la evaporación de la lágrima se lleve a cabo lentamente y disminuya la fuerza de evaporización.

– Capa acuosa, por debajo de la lipídica. Como su nombre indica, formada por agua. Administra el oxígeno suficiente para el metabolismo corneal.

– La más interna, se trata de una capa mucosa formada por mucina (glicoproteína presente en las secreciones mucosas). Proviene de glándulas de la conjuntiva y hace que la película lagrimal esté más tiempo en la superficie ocular.

 

Componentes de la lágrima:

Principalmente agua, un 98 % del total. Le acompaña un alto contenido en glucosa y una serie de proteínas, entre las que destacan la lisozima y la gammaglobulina, ya que tienen actividad antimicrobiana. También tenemos sodio y potasio.

*Notas:

1) La producción de lágrima va decreciendo con la edad hasta el punto de que todas las personas a la edad de 75 años presentan ojo seco etario.

2) Los hombres producen más lágrima que las mujeres, y en el caso de éstas últimas, disminuye la producción en las distintas épocas del periodo menstrual.

 

Funciones características:

*Principales:

– Metabólica: el metabolismo de la córnea se lleva a cabo debido al aporte de oxigeno que le proporciona la lágrima, por tanto es bastante clave. Por cierto, en usuarios de lentes de contacto puede haber complicaciones en cuanto al aporte de oxígeno a la córnea. Ya hablaremos de estos temas en otra entrada.

– Óptica: la lágrima junto con la cara anterior de la lente, forma un sistema óptico de alrededor de 48 dioptrías. Por tanto si se altera la lágrima, se altera la agudeza visual.

– Bacteriostática: por acción de la lisozima y la gammaglobulina, como dijimos arriba. Alteran y deshacen las paredes de las bacterias.

– Acción lubricante: favoreciendo así que la superficie corneal esté siempre hidratada, evitando males mayores, como el incómodo y peligroso ojo seco.

 

*Secundarias:

– La lágrima absorbe parte de los rayos ultravioletas (UV) del sol.

– El sistema lagrimal tiene una función protectora contra cuerpos extraños, parpadeando en acto reflejo.

 

Resumiendo: tenemos tres tipos de lágrimas, y en este apartado nos hemos centrado en dos de ellos:

1) Lágrimas lubricantes que se producen de forma automática para lubricar y limpiar el ojo, manteniéndolo a su vez libre de bacterias.

2) Lágrimas reflejas: que se producen en el momento que algún cuerpo extraño (una pestaña por ejemplo) entra en contacto con el ojo.

El tercer tipo de lágrima pasamos a tratarlo a continuación.

 

hombre-llorando

 

El llanto:

Aquí vamos a hablar del tipo de lágrima que nos queda: las lágrimas emocionales.

Pasamos aquí a tratar otro tipo de reacción lagrimal, más compleja, provocada por emociones. Es decir, producto de la mente (psicología). Es donde me quiero centrar en este artículo.

Para empezar, definimos llanto como la acción de derramar lágrimas en reacción a un estado emocionado, sea de la índole que sea (alegría, tristeza, admiración, odio…) Las lágrimas por dolor físico las excluimos aquí.

Se ha sugerido que las lágrimas producidas durante el llanto emocionado tienen una composición química que difiere de otros tipos de lágrima. Están compuestas de cantidades más altas de las hormonas prolactina, adrenocorticotropa, además de manganeso y potasio. Ésta es, o podría ser, la razón de que nos sintamos desahogados al llorar, puesto que eliminamos hormonas relacionadas con el estrés. Es una teoría más.

Tenemos entonces una red neural biológica entre el conducto lagrimal y las áreas del cerebro humano implicadas con la emoción, que explica la relación entre emociones y llanto.

Tratando un poco todo este tema del llanto, es indiscutible que el hecho de llorar constituye una forma de expresión universal del ser humano, siendo una de las más distintivas (hasta yo diría que la que más, al menos la más emotiva). Es una manera primaria de liberar emociones.

Ahora bien: ¿llorar sí o llorar no? ¿está “bien visto”?

Veamos… la sociedad, la cultura y la educación nos influyen enormemente, y en los tiempos actuales, las culturas más avanzadas intelectualmente han optado por verbalizar sus emociones, dando a entender que lo primitivo, lo infantil, lo débil, es llorar. Producto de todo esto es que durante siglos e incluso en la actualidad las lágrimas se consideran por muchos como signo de debilidad e incluso de inseguridad. En mi opinión, también se le puede sumar en muchísimos casos la educación antigua que en España se nos ha impuesto. Una educación que reprimía mucho el expresar sentimientos y opiniones en casa (también en otros ámbitos, como la escuela) y donde el hecho de llorar ha estado muy “perseguido”. Si llorábais… ¿guantazo en el culo verdad? El resultado es que nos guardamos más cosas de las que deberíamos. Pero bueno al ser humano no lo entiende nadie.

Con todo este cúmulo de cosas está muy extendida, aunque suene increíble, esa idea primitiva de que llorar es de personas débiles, especialmente en hombres. Según estudios, un hombre llora, por término medio, una vez al mes. En el caso del género femenino, bastantes más veces al mes, especialmente en el período menstrual, por el baile de hormonas que sufren y que provoca cambios a nivel fisiológico y psicológico.

La verdad es que, en principio, la mujer tiene la lágrima más fácil que el hombre, o al menos llora sin importarle lo que digan los demás. Es una cosa que los hombres evitamos, lo reservamos para la intimidad, y es algo que no veo mal del todo. Entonces a la pregunta de: ¿llorar sí o llorar no?, yo opino que sí, por supuestísimo. Eso sí, personalmente suelo huir de los extremos. Me considero sensible y soy de los que si suelta lágrima, es en un círculo de gente muy cercana y con gran vínculo afectivo. Pienso que la mayoría de los hombres estamos en este grupo, y nos ablandamos con frecuencia. Pero seguimos con esa manía de hacernos los “insensibles”.

Como dije antes, en el caso de las mujeres, el periodo menstrual le juega importantes altibajos, con resultado de lágrimas en ocasiones. Se me ocurre un caso también muy típico que produce llantos, especialmente, mira por donde, en los hombres. Hablo de las míticas borracheras. No todos pero sí que hay un buen número de hombres que acaban llorando “por nada” cuando beben. No es raro, puesto que ya sabe todo el mundo que el alcohol te hace abrirte más al resto, especialmente si ya de por sí eres una persona que le cuesta hacerlo. En el caso de los que lloran cuando beben, puede ser debido a la teoría de que el alcohol potencia un poco las cualidades (¡¡también defectos!!) de cada uno cuando está sobrio (comparto esta teoría). Si una persona es tímida y a la vez sensible, quizá al beber la lágrima sea ya muy fácil. Cada persona es un mundo sí…

Después de esta reflexión me despido. Me parecía interesante tocar un poco el tema psicológico del aparato lagrimal, así que bueno, como siempre, alguna opinión o queja, a los comentarios!

¡Un saludo!

3 Comentarios

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  1. yo buscaba la razón de la opacidad de mis lentes de contacto, luego de llorar mucho, por una pena muy grande.
    la lagrima que lubrica y asea el ojo (y el lente); desconocia por completo la composición de las lágrimas y su función depurativa del ánimo …son entonces los residuos que absorben mis lentes.
    luego de un llanto los retiro, los lavo y los vuelvo a colocar en los ojos.
    muy instructivo y útil . GRACIAS

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